27 de enero de 2022

Visita al Museo Santa Clara de Zafra (22/01/2022).


El pasado 22 de enero, sábado, retomamos nuestra actividad con la visita al Museo Santa Clara de Zafra, que además coincidió con el 15º Aniversario de su apertura.

A nuestra llegada nos recibieron en la entrada del Museo de Santa Calara su Director, Juan Carlos Rubio Masa, el Presidente de Amigos del Museo y Patrimonio de Zafra y algunos voluntarios del Museo, para darnos paso a la Iglesia donde nos dedicaron unas palabras de bienvenida e hicieron entrega, al Presidente de Adaegina, de un cuadro conmemorativo del aniversario.

Posteriormente y de la mano de Carlos Rebosa, guía voluntario del Museo, comenzamos la visita al Museo en la Sacristía que es el primer espacio al que acceden los visitantes y que además hace las veces de recepción.

    Carlos nos explicó que el Convento fue fundado en 1428 por el primer Señor de Feria, Gomes Suárez de Figueroa y su mujer, Elvira Laso de Mendoza, para satisfacer la vocación religiosa de sus hijas Elvira y Leonor.

Una vez nos hizo la introducción en la Sacristía, pudimos recorrer el Museo que ocupa una parte sustancial de la clausura monástica: la iglesia y sacristía, la enfermería y una serie de espacios de tránsito que nos permitieron conocer algunos lugares muy interesantes como la grada o locutorio, la celda de una monja clarisa y el claustro: espacios todos, construidos entre los siglos XV y XVII.

Parte importante del Museo es la enfermería que ocupa dos plantas. Cada planta está


dividida longitudinalmente en dos naves por una arquería de ladrillo sobre columnas de mármol blanco, que soportan el techo de madera. Para acceder a la segunda planta, hay unas escaleras y adornadas por una magnífica balaustrada de madera de la escalera de una gran  belleza que, en sus pilarotes de arranque, tiene tallados delfines y volutas, y cuya talla parece que se relaciona con toda la obra de madera que se realiza en el convento durante el último tercio del siglo XVI.


En los espacios que ocupan la enfermería se encuentra una gran colección de pinturas, relicarios, imágenes y objetos de culto. Además de esto, el Museo cuenta con una magnífica colección de niños Jesús, crucifijos y relicarios de un gran valor histórico.

El Museo tiene además una exposición temporal de Cristos crucificados y una pieza del mes. Durante el mes de enero, la pieza es un óleo sobre lienzo de la escuela flamenca y de finales del siglo XVI titulada “Noli me tangere” atribuida a un seguidor de Martín de Vos.

Para finalizar la visita regresamos a la iglesia, una obra gótica-

mudéjar que fue terminada en 1454. Su traza es muy sencilla: consta tan solo de una cabecera cuadrada y una nave rectangular. La cabecera está cubierta con una cúpula cuyo intradós está decorado con nervios radiales. En el exterior la cúpula se guarda por un cimborrio octogonal, rematado por enormes ménsulas que recogen las aguas del tejado.


La capilla mayor, el lugar donde está el altar y su retablo, que cuenta con la imagen en alabastro de la Virgen del Valle de estilo gótico del siglo XV, así como los restos del sepulcro de los primeros Condes de Feria y el sepulcro de Garci Laso de la Vega.

Garci Laso fue uno de los numerosos hijos de los primeros Señores de Feria, Don Gomes y Doña Elvira, que nació en Zafra en 1422 y que murió en 1456 en una batalla casi sin trascendencia en la Hoya de Baza, al ser alcanzado por la flecha venenosa que lanzó un ballestero y que se clavó en su garganta.

Especial mención merece también un diminuto relicario, realizado aprovechando la anchura del muro y que se encuentra cubierto de arriba a abajo de azulejería talaverana que está separada del resto de la nave por una reja que protege la colección ducal de reliquias que tiene el Museo.


Al fondo de la nave se encuentra una ventana con doble reja que comunica el coro, que conserva la sillería del siglo XVI y un precioso Cristo atado a una columna atribuido a Blas Molher, con la iglesia y que permite a las mojas de clausura contemplar el altar mayor. A la derecha, una escalera conduce a la cratícula o comulgatorio con una puerta, que data del siglo XVI, con los blasones de los Feria.




Antes de dejar el Museo, Vicente Rodríguez Lázaro socio de Adaegina, dejó nuestro


agradecimiento y la felicitación en el libro de visitas.

Nuestra visita al Museo de Santa Clara ha supuesto también un paseo por la historia de Zafra. No cabe duda que la relación de la ciudad con la Casa de Feria propició un enorme patronazgo de los Suarez de Figueroa, cuyo mecenazgo queda reflejado también en el convento y en la colección de piezas artísticas que guarda.




14 de enero de 2022

Ciclo de conferencias del Museo de Cáceres (2022).

Estimados amigos,

Como todos los años, durante el primer semestre del año 2022, podremos disfrutar dentro del ciclo de conferencias del Museo de Cáceres de las siguientes:
- "La obra de Eugenio Hermoso", por D. Rodrigo Vargas Nogales, Profesor de Secundaria (17 de febrero de 2022 a las 20:00 horas).
- "Obras restauradas en el Museo de Cáceres, 2021", por Dña. Isabel Martín Román, Restauradora (17 de marzo de 2022, a las 20:00 horas).
- "Intervención arqueológica en la batería del Amparo de Cáceres", por D. Fernando Sánchez Hidalgo, Arqueólogo (21 de abril de 2022, a las 20:00 horas).
- "Emigración extremeña a Hawai", por D. Manuel Trinidad Martín, Antropólogo (19 de mayo de 2022, a las 20:00 horas).
- "Miguel de Unamuno en las Hurdes", por D. Pablo García Castillo, Profesor de la Universidad de Salamanca (16 de junio de 2022, a las 20:00 horas).

Las conferencias, como todos los años, tendrán lugar en el Salón de Actos del Museo de Cáceres.

Esperamos que las conferencias sean de su interés.

13 de enero de 2022

Asamblea General Ordinaria de la Asociación

El miércoles 12 de enero, en segunda convocatoria,  tuvo lugar la Asamblea General Ordinaria de socios de ADAEGINA con escasa participación de socios (en torno a unos 15 socios de los que 6 eran miembros de la Junta Directiva -actualmente la Asociación cuenta con 442 miembros principales-).

La asamblea discurrió sin incidencias y según el orden del día quedando por tanto aprobada el acta de la Asamblea de 2020, la memoria de actividades, los ejercicios económicos de 2020 y 2021 y la propuesta de actividades para el año 2022.

Ante la falta de propuestas para la revisión parcial de los miembros de la Junta Directiva, se prorrogaron todos los cargos.

Por parte del Presidente se hizo un adelanto de las conferencias previstas para este año y se expusieron las propuestas de actividades realizada por la Junta Directiva ante la falta de propuestas de los socios.

El Presidente y Tesorera de la Asociación pusieron de manifiesto que este año sería el último de permanencia en sus cargos debido al desgaste ya que llevan demasiados años en los puestos sin relevo alguno.

Sin más asuntos que tratar se dio por finalizada la Asamblea a las 20:25 horas.



15 de octubre de 2021

Conferencia “Las gorras de paja de centeno en el centro peninsular”, por D. Carlos del Peso Taranco, día 7 de octubre de 2021

 


Las gorras de paja de centeno son un conjunto único en la Península. 

Cubrieron las cabezas de las mujeres de Montehermoso, así como de las de Toledo, Guadalajara, Segovia, Cáceres, Salamanca, Ávila y Zamora. 

Se han encontrado vestigios en varias zonas de Galicia y en Albacete, así como en las comarca de La Jara y La Campana de Oropesa, con prolongaciones en los Ibores y el Campo de Arañuelo.

La gorra para la mujer es de forma alargada, el sombrero para el varón con una cinta de color.

Guadalajara aporta gorras de paja. Ya en el siglo XIX comienzan los adornos con capotas victorianas. 


La ela
boración de la gorra es similar en las provincias centrales: empezaba en la era con la recogida del bálago (paja larga de los cereales sin la espiga) que era realizada mayoritariamente por los hombres, mientras que las gorreras procedía a su clasificación por tamaños y eliminaban los nudos y camisilla. Posteriormente se remojaban en agua fría y se mantenían húmedos para que no se secaran. 

Para confeccionar la copa de una de estas gorras era necesario entre quince y veinte metros de trenza base y los encarrujados/lechugados (conjunto de adornos). 

Encontramos gran variedad de gorras de enrizos en otras zonas como el valle del Corneja, Bohoyo y el Alto Tormes.

    Salamanca, Ávila y Segovia son las provincias que presentan las gorras de centeno más adornadas (en Robledo) con paja abierta. Se usaban para lo cotidiano, nunca para las fiestas y las mejores galas. 

    Segovia tiene un único modelo, presenta homogeneidad con decoración de charoles en paja abierta, rematadas en los picos.

En todos los lugares, los lutos presentan telas de color negro. 

En la provincia de Ávila se muestra el mayor número de gorras y de gorreras activas. En Cáceres solo hay dos. Aquí la mayoría de las gorras salieron de las manos de las mujeres de las zonas del Valle del Amblés (con gorras que están adornadas con un corazón central), del Alberche, del Alto Tormes o de la Sierra de Ávila, donde pasaron a ser una de las señas más importante de la indumentaria de la zona.

    La mayoría se usaba con pañuelo para recoger el sudor y algunas iban forradas para evitar los roces de la paja. Hay gorras con picados en el Alto Alberche.

   Puntualmente se usaban pequeños espejos en los centros de las orejas, aunque normalmente iban sin ellos. Solo en Montehermoso y Salamanca los llevaban.

    La revisión de las gorras de paja en Extremadura está aún por escribir, aunque existe mucha documentación.

Tenemos tres núcleos: Montehermoso, Las Hurdes y Madrigal de la Vera. 

El sombrero jurdano de Las Erias, Bohonal de Ibor (Los Ibores). Son propios de Aldeanovita (La Jara toledana), en el Campo Arañuelo.

El profesor del Peso contó como en el pueblo de Solana (Ávila) montaban sus gorreras las bases y las enviaban a Montehermoso para completarlas y venderlas al turismo.

    Las gorreras aprendían de pequeñas el oficio con sus madres y solían elaborar las gorras para uso personal, pero a veces, algunas las vendían como fuente de ingreso adicional a sus escasas economías. En Aldeanovita ya no existen gorreras, se desconoce si las hay en Cañamero.

En Aceituna hacían sus propias gorras o eran compradas, también en Plasencia.

    Máxima Hernández García, hija de Ana García Ruano, creadora de los adornos de la gorra de Montehermoso (de espejo, de luto y de clavelera). No lleva decoración de paja abierta, sin embargo no siempre fue así, y estos matices convendría recuperarlos, sobre todo el uso de la paja abierta. Las cruces han desaparecido, son elementos arcaizantes, también la espiga. Incluso hay algunas decoradas con plumas de gallinas, de pavo real.

La labor artesana de la elaboración de las gorras, se encuentra en gran declive por la escasez de materia prima y el abandono de su uso tradicional. Además el turismo has dado la espalda a las artesanías tradicionales por tanto su uso es prácticamente exclusivo de los grupos folklóricos.

Otro problema es la falta de documentación e investigaciones rigurosas que conozcan las técnicas de fabricación y los modelos tradicionales más antiguos así como de reconocimiento de las gorras como bien de interés cultural . También sería de vital importancia su presencia de los museos provinciales y etnográficos.

Pero uno de los problemas mayores, es que faltan gorreras y por tano no existe relevo generacional que continúe con esta labor.

Este bien que forma parte de nuestra memoria y de nuestras señas de identidad se encuentra en peligro de desaparecer y es urgente su rescate antes de que sea demasiado tarde.